
Dicen que las oportunidades no son muchas pero como saber cuando se presentan, así fue como Mariano, en una tarde fría, levantó el teléfono y llamó. Nunca creyó en esas publicidades que mostraban las exitosas propiedades de los chats telefónicos. Pero dicen también que la curiosidad mata, y en este caso fue determinante para que este inexperto de 21 años llamara a una línea de contactos.
“Bienvenido!!! Aquí conocerás al amor de tu vida”-relataba la locución. Y luego de una breve cortina romanticona, una simpática voz femenina endulzo sus oídos con preguntas de rigor.
-¿Cómo te llamas?-
-Ehhh…Yo, Maaariano- dudando como si fuese real la conversación.
-Mariano, ah como mi ex. Yo me llamo Andrea y soy de Liniers. Y vos?- muy segura ella en esto de conocer gente por teléfono.
-De Liniers? Yo soy de Almagro pero mi primo vive en Versalles. Voy seguido por esa zona- demostrando torpemente un interés extraordinario.
-Yo tengo 25 y vos Marianito?-
- También, soy de acuario y vos?- Con algunas mentiras piadosas para seguir, pensando quizás que si decía la verdad quedaría fuera de carrera.
-Acuario? Ay no yo soy de Leo, pero no creo en eso. Decime que estabas haciendo?- Muy directa, iba Andrea, sin vueltas.
-Que estoy haciendo…? Mmm…nada hablando con vos…jajaja- esbozando una risa nerviosa por un supuesto interés.
-Yo estoy sola, recién llego del gym, y llame para ver…- sincerándose de su búsqueda.
-Bueno me encontraste a mi y yo a vos, que loco el destino, no?- Mariano sacaba el traje de superhéroe y comenzaba a imponer su seducción a la distancia.
-No se, no te conozco todavía, contame mas de vos- algo sorprendida por el cambio de curso de la charla monótona.
Y este pibe, que por pasar el rato marco ese numero, se contagio esa curiosidad que despierta este tipo de encuentros. Después de un largo dialogo que incluyo descripciones físicas, gustos musicales y chistes de más, se pasaron los teléfonos particulares con la promesa de volverse a hablar.
Cuantas cosas daban vuelta en la cabeza de Mariano. Ideas, planes, frases para seguir jugando a conquistar a esa chica. Como seria ella? la imaginaba según la descripción que Andrea le había hecho. Pero seria real? Acaso el también había dado datos no muy correctos.
Durante esas 24 horas, los teléfonos de ambas casas estuvieron on FIRE, ya eran compinches de toda una vida. Se habían contado sus vidas con todas las experiencias y anécdotas posibles.
El encuentro era inevitable, ya existía una química para esta relación poco convencional. Había que animarse a más. El ultimo paso, el mas difícil… la cita. Ya había besos por celular, los mensajes de texto eran caricias a dos corazones revolucionados, las promesas eran miles…era amor o algo muy similar. Ellos, ya estaban metidos en el baile y debían bailar. Pasaron 72 hs para estos jóvenes ilusionados por un romance a la distancia. Las obligaciones pasaron a otro lado y dejaron atrás todo tipo de prejuicio dado por amigos. El era para ella y ella para el según el cupido telefónico.
La cita estaba confirmada, bar en una esquina de Villa Urquiza, 22 horas de un viernes lluvioso de abril. Había que verlo, se distinguía de la multitud por los nervios previos al encuentro mas esperado. Mariano, siempre muy prolijo, compro sus cigarrillos y un atadito de jazmines para su doncella. Ya era la hora, los minutos pasaban y el solo esperaba mirando toda morocha de aproximadamente 1.73 cm. de altura que vistiera un strapless rojo, tal como ella había prometido ir a la cita. Los nervios, las ansias y las miradas de los que pasaban hacían transpirar al conquistador telefónico. Los segundos se transformaron en minutos y estos en tres cuartos de hora. De repente y cuando El ya se disponía a marcharse con la cabeza gacha, una chica le pregunto la hora. El respondió por inercia ya que no coincidía con los características físicas de su Andrea.
Ella agradeció su gesto y le elogio las flores diciendo: “Que bonitos jazmines. Seguramente quedara encantada con este ramito”-
El solo atino a dárselos -Estas flores no tienen dueña, me parece que te esperaban a vos…Voy para Av. los Incas y vos?-
Y así se fue caminando rumbo al subte de la línea B, acompañado de otra Andrea, que no era la del Chat telefónico.
Nunca más hubo llamados entre ellos dos, solo recuerdos de una historia que no fue…
“Bienvenido!!! Aquí conocerás al amor de tu vida”-relataba la locución. Y luego de una breve cortina romanticona, una simpática voz femenina endulzo sus oídos con preguntas de rigor.
-¿Cómo te llamas?-
-Ehhh…Yo, Maaariano- dudando como si fuese real la conversación.
-Mariano, ah como mi ex. Yo me llamo Andrea y soy de Liniers. Y vos?- muy segura ella en esto de conocer gente por teléfono.
-De Liniers? Yo soy de Almagro pero mi primo vive en Versalles. Voy seguido por esa zona- demostrando torpemente un interés extraordinario.
-Yo tengo 25 y vos Marianito?-
- También, soy de acuario y vos?- Con algunas mentiras piadosas para seguir, pensando quizás que si decía la verdad quedaría fuera de carrera.
-Acuario? Ay no yo soy de Leo, pero no creo en eso. Decime que estabas haciendo?- Muy directa, iba Andrea, sin vueltas.
-Que estoy haciendo…? Mmm…nada hablando con vos…jajaja- esbozando una risa nerviosa por un supuesto interés.
-Yo estoy sola, recién llego del gym, y llame para ver…- sincerándose de su búsqueda.
-Bueno me encontraste a mi y yo a vos, que loco el destino, no?- Mariano sacaba el traje de superhéroe y comenzaba a imponer su seducción a la distancia.
-No se, no te conozco todavía, contame mas de vos- algo sorprendida por el cambio de curso de la charla monótona.
Y este pibe, que por pasar el rato marco ese numero, se contagio esa curiosidad que despierta este tipo de encuentros. Después de un largo dialogo que incluyo descripciones físicas, gustos musicales y chistes de más, se pasaron los teléfonos particulares con la promesa de volverse a hablar.
Cuantas cosas daban vuelta en la cabeza de Mariano. Ideas, planes, frases para seguir jugando a conquistar a esa chica. Como seria ella? la imaginaba según la descripción que Andrea le había hecho. Pero seria real? Acaso el también había dado datos no muy correctos.
Durante esas 24 horas, los teléfonos de ambas casas estuvieron on FIRE, ya eran compinches de toda una vida. Se habían contado sus vidas con todas las experiencias y anécdotas posibles.
El encuentro era inevitable, ya existía una química para esta relación poco convencional. Había que animarse a más. El ultimo paso, el mas difícil… la cita. Ya había besos por celular, los mensajes de texto eran caricias a dos corazones revolucionados, las promesas eran miles…era amor o algo muy similar. Ellos, ya estaban metidos en el baile y debían bailar. Pasaron 72 hs para estos jóvenes ilusionados por un romance a la distancia. Las obligaciones pasaron a otro lado y dejaron atrás todo tipo de prejuicio dado por amigos. El era para ella y ella para el según el cupido telefónico.
La cita estaba confirmada, bar en una esquina de Villa Urquiza, 22 horas de un viernes lluvioso de abril. Había que verlo, se distinguía de la multitud por los nervios previos al encuentro mas esperado. Mariano, siempre muy prolijo, compro sus cigarrillos y un atadito de jazmines para su doncella. Ya era la hora, los minutos pasaban y el solo esperaba mirando toda morocha de aproximadamente 1.73 cm. de altura que vistiera un strapless rojo, tal como ella había prometido ir a la cita. Los nervios, las ansias y las miradas de los que pasaban hacían transpirar al conquistador telefónico. Los segundos se transformaron en minutos y estos en tres cuartos de hora. De repente y cuando El ya se disponía a marcharse con la cabeza gacha, una chica le pregunto la hora. El respondió por inercia ya que no coincidía con los características físicas de su Andrea.
Ella agradeció su gesto y le elogio las flores diciendo: “Que bonitos jazmines. Seguramente quedara encantada con este ramito”-
El solo atino a dárselos -Estas flores no tienen dueña, me parece que te esperaban a vos…Voy para Av. los Incas y vos?-
Y así se fue caminando rumbo al subte de la línea B, acompañado de otra Andrea, que no era la del Chat telefónico.
Nunca más hubo llamados entre ellos dos, solo recuerdos de una historia que no fue…
2 comentarios:
y el final es abierto. falta la segunda parte
si pobre pibe,un poco de ilusion.
Espero tenes mas noticias por aca.
Un beso
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